Estas prendas las hice con todo cariño porque serán para la hija de una compañera de liceo de mi hija. 
Es un vestido con su gorro, zapatitos y saquito, en realidad el saquito y los zapatos no están terminados pero quería subir todo a la vez.

El haber tejido estas prendas me hizo pensar un tema que frecuentemente tengo en mente, el embarazo adolescente. Lo he hablado infinidad de veces con mis hijas, con mis alumn@s del Cole, con amig@s, y sigue siendo para mí un tema

preocupante. Esta futura mamá tiene 16 años, no tiene pareja estable, por lo que será ella y su familia quienes se harán cargo de la bebé.

En nuestro país el embarazo adolescente es un tema preocupante, las cifras dicen que somos un país envejecido con una tasa de natalidad baja, de 2,6 hijos por pareja estable, de los cuales un 16% nacen de madres adolescentes y de los cuales la mayoría son atendidos en el Pereira Rossell (hospital público), lo que nos habla de que los hogares más pobres son los que tienen más hijos.
Desde el punto de vista demográfico esto es problemático para el país, pero lo que más me conmueve es desde el punto de vista afectivo, todos los desafíos que deben superar estas madres jóvenes para hacerse cargo de un hijo en pleno período de desarrollo.
No quiero ser tremendista, muchas veces la experiencia es saludable y buena para ambos, pero muchas otras, las dificultades personales y/o sociales hacen que el camino se vuelva tan difícil que ambos resultan lastimados, y ya no hay vuelta atrás.
Deseo que esta beba que viene al mundo encuentre todo lo necesario para ser feliz, para crecer saludable y con el amor que necesita. Que así sea.